REVELACIÓN TERCERA
(forzosa)
LA CABAÑA
AL DIRECTOR DE: "EL FARO ESPIRITISTA"
ÓRGANO DE LA FEDERACIÓN DEL VALLÉS
Y A LOS DIRECTORES DE LA MISMA


Tip. de J. Solé Piqué, Floridablanca, 136 — Barcelona

Portada: 1ª Edición 1886

Información

HERMANOS:

Vuestra pobreza de espíritu y vuestro empeño en hacer de un Dios bueno y justo, un Dios perverso y cruel, así como el que solo los ricos materiales puedan conocer la verdadera luz, me obligan a cumplir en público, lo que solamente en privado os tenía prometido, para probaros que no podéis daros el título de deístas, cristianos, ni espiritistas de verdad; así como también probaros que el pobre material tiene tanto derecho como vosotros a comprender las cosas divinas, puesto que Dios, tanto es amor y justicia para los pobres, como para los ricos.

Mas cambiando de rumbo, empezaré por mostraros los cimientos del edificio espiritual de mis doctrinas, ya que tanto os empeñáis en hacerlos blanco del desprecio e indiferencia, durante cinco años consecutivos.

DIOS

Dios es la esencia del amor, paz, caridad, bondad, misericordia y justicia infinita; luz, vida e inteligencia, también en grado infinito. Amor, paz y caridad, es lo que encomienda a los espíritus, cuando después de creados, les manda recorrer la pluralidad de mundos. En tanto que van recorriéndolos, poseen el libre albedrío, para que hagan según su voluntad, estándoles prohibido volver a su lado en tanto que no hayan cumplido la encomienda (=1=).

El llamado Cristo, dijo: <<Amor, paz y caridad os recomiendo con vuestros hermanos; no hagáis a ellos, lo que no queráis que os hagan a vosotros; pero haced con ellos, lo que quisierais hiciesen con vosotros, única manera de amar a nuestro Padre, que está en los cielos>>.

Para enseñarnos a orar, dijo, que entrásemos en nuestro aposento y allí, con la puerta cerrada, para que nadie nos viera, orásemos de este modo: <<Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre; llévanos a tu reino y hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; perdona nuestras deudas, como perdonamos a nuestros deudores>>, porque el Padre, que está en los cielos repuso Cristo, verá vuestros corazones y os premiará. Mas si oráis en las plazas, repite, en verdad os digo que habéis recibido el galardón. Y hablando de los bienaventurados, dijo: <<Bienaventurados los ricos de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos>>.

Dios, por el atributo de amor, crea el espíritu humano y le da un lenguaje espiritual conque se sirva para comunicarse con Él. Dios es visible hasta para con los que menos cumplen su mandato o encomienda. Siempre es paz, porque es esencia pura de la suprema bondad, por lo que la guerra solo es promovida por la materia egoísta y orgullosa. Por el atributo de misericordia, concede el libre albedrío a todos sus hijos, para que cumplan su encomienda cuando sea su voluntad. Por el de caridad, concede que sus hijos superiores guíen a los inferiores en el cumplimiento de su deber. Por el de justicia, concede que le vean y comprendan todos sus hijos con más claridad a medida que avanzan en el cumplimiento de la divina encomienda (=2=).

Esta es, hermanos míos, la enseñanza que da LA CABAÑA a todos los que le piden instrucciones para levantar el gran edificio del verdadero Espiritismo, sin que podáis probar que ella haya dado cosa alguna, sin que no haya sido pedida, pues, teniendo todos libre albedrío, considera que toda propaganda, a vuestro estilo, es impropia de espiritistas de verdad. ¿No lo habéis comprendido así vosotros? No, ¿Por qué? Porque no habéis tenido en cuenta que el Cristo no estudió astronomía, ni fisiología, etc., ni mucho menos escribió, y para tapar la única Religión Universal, que yo os enseño en este escrito, recomendada o esparcida por él, se han escrito miles de libros, con los cuales no habéis tenido el cuidado, después de haberlos leído, de recoger las flores, separando los abrojos y espinas, como os sucede con los libros que tanto cuidado tenéis que compren los demás.
Por mi parte os recomiendo por hoy, algunos puntos de estos últimos, para que no aleguéis ignorancia y comprendáis, que antes de decir a vuestros hermanos <<rebeca>> metáis la mano en el pecho y veáis si la sacáis limpia o llena de lepra.

EL <<LIBRO DE LOS ESPÍRITUS>>

<<El orgullo es el que engendra la incredulidad. El hombre orgulloso no admite nada superior a sí mismo>> (=3=).

<<Si Dios lo juzga útil, puede enseñar al hombre, lo que no las ciencias>> (=4=).

<<El fisiólogo y en general los que profundizan las ciencias naturales, lo refieren todo a lo que ven; ¡orgullo de los hombres, que creen saberlo todo!, su misma ciencia les hace presuntuosos y creen que nada puede ocultarles la naturaleza>> (=5=).

<<Si existen demonios en tu mundo inferior y en otros semejantes, es donde residen y son esos hombres hipócritas que hacen de un Dios justo, un Dios perverso y vengativo; esos hombres que creen complacerle con las abominaciones que en su nombre cometen>> (=6=).

<<Un padre justo y misericordioso, no puede desterrar eternamente a sus hijos; y ¿quieres que Dios, que es tan grande, tan bueno y tan justo, sea de peor condición que vosotros>> (=7=).

Y, basta de citaros puntos floridos por hoy, hermanos míos, que LA CABAÑA ha venido a crear trabajadores y no holgazanes. Pasemos por tanto, a otras consideraciones.

A ZAPATER

Querido Zapater; ¿Son los cimientos de tu edificio espiritista, tanto en teoría como en práctica, tan sólidos como los de LA CABAÑA? Veámoslo.

Cuando Vallejo (hoy LA CABAÑA), en Diciembre de 1880, comprendió por sus propios estudios puramente esenciales, que tanto en la práctica como en los escritos espiritistas había errores, con los cuales se niega el verdadero Espiritismo y los atributos divinos, indagó a que personas se podía dirigir para consultar con ellos sobre el particular, y le indicaron a doña Amalia Domingo y Soler, don José María Fernández y Nicasio Pérez. Me avisté con la primera, y al exponer mis razones me contestó que sabía había errores en las obras de Kardec; pero que ella no los tocaría; que procurara alejar de mi al espíritu que me había tomado por juguete y no fuera a ella con tales pretensiones, despidiéndome con desaire. Mas, no salí de su casa sin antes decirle: <<Hermana, cuando en un edificio hay una piedra que amenaza caer, ¿por qué no se ha de quitar aquella y poner otra más sólida y más segura para que no se caiga y aguante las otras? Y en cuanto a juguete de espíritus, nunca lo seré, por cuanto hay un Padre, que es amor y justicia, lo mismo para ellos que para mí, a quien quejarme; por tanto, seré instrumento y no juguete>>. Dicho esto, me fui de su presencia.

Acudí al segundo y obtuve acogida cariñosa; pero al desarrollarle mis aclaraciones, me contestó como tú lo has manifestado en público, que a Dios no le había descubierto la Ciencia y solo existía en una cabeza calenturienta como la mía; mas, me regaló libros para que estudiara. No tardé en escribirle, dándole las gracias por su regalo, puesto que en los libros de que consistía dicho regalo, hallaba confirmados los estudios que había practicado bajo la dirección de mis directores espirituales y rogándole se reunieran de seis a diez personas de las que él creyera más competentes en formar juicio, después de haberme oído, respecto de si convendría o no el tomar en cuenta mis asertos para el progreso espiritista; pero tanto aquella misiva como otras varias que he remitido a las dos personas citadas, pidiendo caridad espiritual, fueron inútiles, como inútiles han sido otras que por conducto de estas mismas personas he dirigido a don M. Navarro y Murillo, Cándida Sanz, Matilde Fernández de Ras; también acudí al Vizconde de Torres Solanot; Iris de Paz, de Huesca; a don Camilo Flammarión y al Canónigo Manterola. Mas, todo fue inútil y no obtuvo resultado alguno. ¿Cuál fue la causa? La unión que tu reclamabas para matarme, Zapater, como lo manifestaron El Noticiero de Sans, La Luz del Porvenir, y los Estudios Psicológicos, al aparecer el Amor, Paz y Caridad Universal. ¿Por qué no entraron en discusión, a lo que el último les convidaba? Porque sabían que la fuerza de la razón no estaba de su parte. Y ¿qué defensa tomaron? Pregunta a nuestro hermano y compañero tuyo de redacción, Pedro Solsona y a algunos otros, y te sabrán contestar, si obraban por mandato de alguien o por voluntad propia, cuando se presentaron en la <<Reunión Familiar>>, aprovechando la circunstancia de no costarles la entrada óbolo alguno, para decirnos que aquel día era el último de la reunión, puesto que Dios es imaginario y que solo existía en la cabeza hueca de su presidente. No sé si por voluntad o por mandato de alguien, repartió las hojas el tal Solsona en la puerta de entrada de la casa en que se verificaba la reunión y a mi presencia subyugó a Jacinto Planas, para que éste lo hiciese con Jacinto Estévez Marata a fin de matar la reunión y al periódico Amor, Paz y Caridad Universal. ¿Pero qué es lo que han conseguido? Puedes enterarte, (si lo ignoras) de quién y por qué fue la causa de que no fuera yo admitido en la sociedad <<La Cosmopolita>> cuando el director de El Espiritista Catalán presentó la lista de socios al que fue presidente honorario don José Mª. Fernández, al que puedes preguntar, asimismo si son modales de espiritista los que gastó en esta reunión familiar en Octubre de 1883, puesto que fue indispensable prevenirle que nos hallábamos al amparo de las leyes humanas y conformes al Código Penal. Esta prevención aplacó su ira y entrando en explicaciones moderadas me rogó, que, puesto que los espiritistas en su mayoría pensaban como él, me uniera yo también a ellos; a lo que contesté que me era imposible porque había visto y oído lo que ellos negaban, lo que hacía que siguiera distinto rumbo que ellos, a los que no podía aunarme, sin antes tener arraigada una firme convicción de que seguían el buen camino, propinado por largas discusiones; después de lo cual, él se retiró, sin que nunca se me haya avisado para entablar las dichas discusiones, antes al contrario, en los Estudios Psicológicos, del mes de Diciembre del mismo año, promete no ocuparse más de nosotros, ¿lo ha cumplido?, el director de El Faro Espiritista, y sus colaboradores, podrán contestar por nosotros, puesto que la ignoramos y no debemos hablar más de lo permitido por la justicia y verdad.

¿Qué ha hecho LA CABAÑA después de los mencionados sucesos? Estudiar en el Gran Libro que no está escrito por los hombres y enseñar al que ha deseado aprender; estudiar para saber si Dios existe o es imaginario y después de confirmado lo primero, enseñar a todos que Dios es más grande que los hombres; que estos últimos enseñan a sus hijos un lenguaje material para comprenderse mutuamente y el Padre Espiritual también da el suyo a los espíritus; y como el padre material no se esconde a sus hijos para que no le vean, por malos que hayan sido cuando vuelven arrepentidos a la autoridad paterna, tampoco el Espiritual se esconde a aquellos espíritus que han cumplido su mandato, por más que como rebeldes permanezcan en la tierra. Explicaciones facilísimas de comprender para todos aquellos que no se hallan inclusos en los puntos 9, 20, 147, 131 y 116 que te cito. De este modo y siendo pobres materiales, llegan a ser ricos espiritualmente, puesto que ven, oyen y comprenden lo que tú no has podido ver, oír ni comprender ni aún con los muchos gastos pecuniarios y sacrificios como dices haber hecho, en el estudio de las ciencias; y, además, comprenden que el alma no es criada de la materia como tú has dicho; en cambio tú explicas la anatomía de los espíritus, cosa que ellos y LA CABAÑA ignoran; ¿qué no es cierto? Pregunta a los que como yo, tomaron apuntes de la defensa que hiciste del espiritismo en la Redacción de LA LUZ y te contestarán que dijiste, además, muchas palabras que ni el más ateo se atreviera a proferirlas.

¿En qué hemos podido ofenderte, hermano, para que tanto odio nos profeses el que rebosa tanto en el periódico como en la tribuna? ¿Cómo has obrado y obras con nosotros? ¿No sabes que la calumnia y la venganza no son propias del carácter de un hombre honrado y bueno? Pues menos propias son del que como tú, se da el dictado de espiritista, y no digas que se calumnia, como lo has dicho respecto de otros que te han dicho la verdad, de lo que guardo datos para probártelo.

¿Quién nos ha obligado a dar a luz pública el presente folletito? Vuestras maneras de proceder, como se justifica en vuestros escritos y los míos, que ocultas, para que la verdad no se vea. Mas, para que ésta se vea, copiamos los antedichos escritos.

DE <<EL FARO ESPIRITISTA>>, NÚM. 29

Vallejo también lleno de mansedumbre me ha escrito una carta, que es como sigue:

Señor Aureliano Zapater.

Querido hermano: El 11 del que rige, tuve el gusto de aprovechar una ocasión, que tú mismo, o sea, los colaboradores de El Faro Espiritista me proporcionasteis para preguntarte si algún motivo de ofensa personal te he dado, que en caso afirmativo me hallaba pronto a retirarlo porque no sería otra cosa que descuido involuntario; pero como nada me has contestado repito la pregunta por medio de la presente, esperando de tu buen criterio me contestarás del mejor modo que tú creas conveniente.

Motivo de la presente pregunta, son los ataques personales que varias veces me habéis dirigido, valiéndoos de la palabra espiritista, y si como hombre olvido todos los agravios, me es preciso también obrar como CABAÑA; puesto que así cumple a la vindicta pública universal por quien LA CABAÑA existe.

Repito que la contestación me importa poco, sea personal o del mejor modo que te parezca.

Pedro Vallejo Garnica
LA CABAÑA


Barcelona 19 Enero 1886

Es muy francota la señora Cabaña; de buenas a primeras me tutea; sin duda, que todos somos hermanos, ¿verdad usted, señor Vallejo?

Confuso estoy, porque no sé que contestar sobre eso de ofensas personales. No recuerdo más ofensas que las que le inferí, hace dos años, en el local de Escuelas Laicas, donde V. quiso lucirse a costa nuestra, lo que yo no permití (entiéndase desde la tribuna y sin hacer ofensas a la personalidad de Vallejo, muy señor mío y de mi mayor respeto), y cuyo local hubo de no frecuentar, tal vez impotente, y últimamente el sábado, donde, ya que no otra cosa, previne contra sus ideas a los concurrentes.

Ahora hago memoria; también critiqué sus opúsculos-revelaciones; pero amigo, nadie está libre de crítica en este mundo, de modo, estimado señor, que parezco, como suele decirse, su mala sombra.

Si ofender es refutar las patrañas que V. enseña, creo que le ofenderé siempre y en todas ocasiones.

Su carta de V., querido señor, me ha hecho formar de sus ideas, el concepto más deplorable. Señor Cabaña, manías se llama esto, en buen castellano. Para místico, lo hacéis muy mal; para querer convertiros en maestro e intérprete, lo hacéis peor; basta de farsas.

Un poco más de estructura y menos de fatuidad, hubiera estado mejor en vuestra carta; porque, si como un día asegurabais, Cristo no había acabado su obra y V. había venido comisionado para acabarla, con lo que os creéis más grande que él, poco demostráis ser, sino tan sencillo como el pescador Pedro, solo que a V. no le vendrá nunca el Espíritu Santo.

Por lo demás, querida Cabaña, pídole mil perdones y me pongo a sus órdenes; solamente le advierto que no desespero de tener otra ocasión para ofenderle.

Su afectísimo S.
A. Zapater


LA CABAÑA AL DIRECTOR DE <<EL FARO ESPIRITISTA>>
núm. 29

Barcelona 11 Febrero de 1886

Sr. Director de El Faro Espiritista

Muy señor mío y de mi mayor consideración. En el núm. 29 del periódico que V. dirige, hallo copiada una atenta carta, dirigida al señor don Aureliano Zapater por mi persona y firmada con mis nombres y apellidos como hombre, más, el que como espiritista debo llevar; a continuación de la cual se hallan estampados siete párrafos, que firma el señor Zapater, y como los mencionados párrafos son más bien un desahogo de gran despecho de persona colérica que contestación al escrito que los antecede, estoy en duda sobre quién sea el director de El Faro Espiritista, órgano filosófico espiritista del Vallés; y para poder estar cierto y no dudar en lo sucesivo, suplico a V. se sirva manifestarlo en su número próximo, copiando a continuación lo que sigue, como cumple a todo periodista honrado, por lo que le anticipa las gracias.

Su afmo. S. S. q. b. s. m.
Pedro Vallejo

LA CABAÑA al hermano Aureliano Zapater

Al dirigirte la mía, 19 del próximo pasado, puse en el sobre: <<Al señor Director de El Faro Espiritista>>; pero al leer el núm. 29 del mencionado periódico, es preciso dudar de si tal dirección fue acertada o no, porque, aunque no pertenezco al periodismo, considero que para dirigir un periódico que se titula filosófico espiritista y órgano del Vallés, se precisan cualidades morales en gran manera y educación en el trato, hasta con los mayores adversarios; cosas ambas que están muy lejos de aparecer en el susodicho periódico; sin embargo, a pesar de que como hombre me hallo exento de contestar a tus despechos, es mi deber como CABAÑA recordarte hechos que tal vez has olvidado, para que como hombre revoques las calumnias que has estampado y dado a luz pública, como la más despreciable ramera. Te contestaré párrafo por párrafo para que mejor puedas recordar.

1º. Te quejas porque te tuteo; mal hecho; por cuanto en principio digo: Señor don Aureliano Zapater y esto precede al nombre de Pedro Vallejo Garnica; pero tus quejas como CABAÑA dan a comprender que no estás acostumbrado a tratar con los espíritus y menos sabes el lenguaje espiritual. ¿Cuál es pues tu espiritismo?

2º. En la mía te pregunto si alguna ofensa personal has recibido de mí, y contestas que no sabes que contestar, que no recuerdas otras, que las que me inferiste hace dos años en el local de Escuelas Laicas y últimamente el sábado, más la crítica que hiciste a mis Revelaciones.
Vamos por partes, querido hermano.
Dices que en las Escuelas Laicas quise lucirme a costa vuestra, que saliste a mi encuentro y hube de retirarme tal vez por impotente. 1º ¿Quién sois vosotros? 2º ¿Por qué no recogiste el desafío en discusión pública, puesto que te dije desde la tribuna que te desafiaba a ti y a todos los espiritistas que como tú decían que Dios es imaginario? ¿Cómo te atreves a escribir que me retiré por impotente, puesto que en la velada siguiente desarrollé el tema de: No puede haber cristianismo sin espiritismo y es imposible que lo haya? ¿Por qué no saliste al encuentro? Porque oíste razones de mi contrincante M. A. en la velada anterior que te quitaron la máscara, puesto que te dijo que lo que allí habías declarado era el materialismo y no el espiritismo, que tu orgullo era tan grande, que no permitías que otros hermanos pudieran ser tanto como tú; pues dijiste, entre otras cosas, que el señor Vallejo tenía muy pequeña la cabeza para estudios tan profundos como los que había explicado; que tu eres espiritista Kardeísta, racionalista, pero sin fe; y concluiste por decir que el señor Vallejo era un loco rematado, por cuanto las ciencias nada habían descubierto de cuanto él decía. ¿Qué había dicho el señor Vallejo que tanto pudo agraviarte? Había desarrollado el tema: Dios, el hombre, de dónde procede el alma, por qué se halla en el destierro, qué debe practicar para salir de él y dónde está el término de su viaje. Astronomía espiritual e historia de la tierra. Había de contestarle M. A., que declaró ser cristiano, pero no católico ni romano, privándole tú, para esclarecer el materialismo, puesto que como tal te presentastes, aunque con la máscara que tiraste el sábado nueve del próximo pasado; esto es, en resumen, lo que pasó en las Escuelas Laicas, y Vallejo se retiró a esperar que tú y los de tu espiritismo recogierais el desafío en discusión pública para deciros si Dios existe o es imaginario, pues allí había cumplido su misión.

Veamos lo que pasó en el Círculo Librepensador <<La Luz>>, en la velada del nueve del pasado, y no del once como dices en el periódico.

Tenía por tema: El cristianismo no existe. La mujer es la clave del progreso. Para desarrollarlo debía deshacer los errores que tanto los que se titulan cristianos como espiritistas, venís enseñando; tanto en el Padre nuestro como en la primera Bienaventuranza; errores en los que negáis la Divinidad con ellos, y calumniáis al Cristo. Expliqué los atributos Divinos y la creación del alma o espíritu; dije, entre otras cosas, que en el cristianismo como en el espiritismo hay muchos egoístas; y que las ciencias materiales han adelantado mucho en lo material, pero nada en lo esencial, por lo que no podían ser el espiritismo moderno; que el verdadero Evangelio de Cristo estaba encerrado en las palabras amor, paz y caridad, que vulgarmente se encierran en amar como queremos ser amados, y respetar como queremos ser respetados; que ésta es la ley Divina y única Religión.
Querido hermano. ¿Qué más dije que pudiera ofenderte? ¡Ah! Sí; dije que mientras los espiritistas sostengan que los espíritus ignorantes tienen facultades como los elevados, niegan a Dios en el atributo de justicia; que Dios no es tan perverso como lo hacen los espiritistas y religiosos, negando su videncia y comunicación con Él; que por la ley de amor, es visible y comunicativo; por bondad y misericordia nos concede el libre albedrío; por caridad, concede que hermanos superiores a nosotros, nos dirijan por su ley; y por el de justicia, solo lo ven y comprenden su lenguaje, los que han cumplido la mencionada ley. ¿Es esta enseñanza patrañas, hermano mío? Pues te repito el desafío de las Escuelas Laicas, pero público.

Veamos cual fue tu lenguaje y como hiciste ver al público tu espiritismo, siquiera ligeramente.

Textuales palabras:
¿Qué nos viene aquí explicando de Dios el señor Vallejo, cuando las ciencias no han descubierto si existe pues lo creen imaginario? ¿y es tan pobre el Dios del señor Vallejo, que solo tiene por ley el que nos amemos unos a otros? Dijiste que el señor Vallejo os deshonraba, y gritaste: <<Compañeros, ¡unámonos! ¡matémosle!>>. Prosiguiendo en tu discurso dijiste, que el materialismo y el espiritismo son casi iguales; que tú eres espiritista científico, y has gastado tu tiempo, tu dinero y hasta has faltado a tu familia para estudiar, y te crees con más derecho que el señor Vallejo para saber, y que después de tantos sacrificios venga un patán a deshonrarte, no lo podías consentir; y finalmente, entre otras varias palabras, repetiste de este modo: <<Sí, el señor Vallejo me deshonra, y no puedo consentirlo>>. ¿Y qué pasó cuando hubiste concluido? ¿Qué palabras se oyeron de la presidencia? ¿Qué de mi contrincante en su exordio de la velada siguiente? Ellos las dijeron en justicia, el público las oyó como LA CABAÑA; ésta las olvida esperando que el Pastor obre en justicia. ¿Es esto divertirme a costa vuestra? No, pero te doy gracias por haberte quitado la máscara que ya era tiempo. Esta fue la manera de prevenir a los concurrentes, como tuya.

En cuanto al párrafo tercero, puedes criticar cuanto gustes, pues con ello no me haces sombra a mí, por el contrario te la haces a ti mismo.

4º. Todas tus ofensas me son satisfechas con la enseñanza que tu llamas patrañas; de tal modo que como hermano, te prevengo que el pastor es gran jugador de pelota, y si LA CABAÑA cumple su misión, es posible que las goteras que tú trates de hacer en ella con las piedras que la tires sean rechazadas a tu tejado y tengas de hacer algún remiendo en él.

5º. Cuando hayas desempeñado el desafío que te costó la velada del nueve del pasado mes, recoge el de LA CABAÑA, y entonces sabrá la humanidad, quién es el místico y el farsante; si LA CABAÑA, o los que no la admitieron en la Sociedad Espiritista de que habéis formado parte, cuando el director de El Espiritista Catalán presentó la lista de socios, porque, y otras cosas más que en familia deben ser tratados, antes de tirarlas a las plazas pública.

6º. Debes empezar por quitar la viga de tu ojo, y buscar al que en 1861 crecía en la ignorancia y estaba destinado a reunir todas las religiones en una sola. ¿Sois acaso tú, o tu religión? Pues sino, busca, y cuando le hayas hallado, avísame, que como material, solo a él, cederé el puesto de CABAÑA.

7º. Dios te lo pague.

Una advertencia. Espero del señor Director de El Faro sabrá cumplir como periodista, la súplica que en principio hago, pues la creo justa, desde el momento que publica las cosas familiares por la plaza pública. En el ínterin acudiré a la casa de familia en demanda de justicia.

Es cuanto por hoy molesta a V. S. S. q. b. s. m.

Pedro Vallejo Garnica
LA CABAÑA

¿Porqué lo has ocultado? ¿Es que no la has recibido? Mal puedes negarla, por cuanto el día dos del actual te remití otra que con poca diferencia de palabras es del tenor siguiente:

Sr. Director de El Faro Espiritista

Con fecha diez de Febrero último, remití a V. la contestación que en justicia pertenece a su escrito en el núm. 29 de dicho Faro aludiendo a una atenta mía; también en ella le suplicaba la copiara textual, como lo había verificado con la primera; y como nada se ha dignado contestarme, cumple a mi deber hacerlo presente, porque tengo interés en que la verdad se aclare; previniéndole, que caso de no cumplir V. en breve plazo, me encargaré yo de hacerlo por otro conducto.

Caso de que V. quiera decir que no la ha recibido, puede pedir la copia en la Federación (Tarrasa), a donde sin duda se la darán, puesto que El Faro es su órgano. En ella le decía también, que aceptara V. el desafío en discusión pública a que le invité en las Escuelas Laicas cuando hubiera cumplido el reto que aceptó en <<La Luz>> la noche de su reclamo a la unión para matarme. Pero ya que de aquel ha escurrido el bulto, suplico al señor Zapater no lo haga conmigo, por lo mucho que interesa saber a la humanidad si Dios existe o es imaginario; y si es que teme a mis armas, las reservaré, usando solo las proporcionadas por el Evangelio Bíblico, ciertas obras de Allan Kardec, y alguna recopilación de Enrique Steki avisándome con tiempo, el punto, día y hora de la discusión; y como comprobante; véase lo que dice la Junta Directiva de la Federación del Vallés, en su carta, desde Tarrasa el diez y seis de Febrero de este año:

Señor D. Pedro Vallejo
Barcelona

Hermano: La Junta Directiva de la Federación espiritista del Vallés, ha recibido la de V. que dice es copia de la que dirigió al Director de El Faro. En primer lugar, la Federación debe V. saber que disiente y prescinde en esto de opiniones personales, promovidas en discusiones que se acentúan según el conocimiento de las ideas, de los sistemas y de los alcances de cada una de las partes competidoras.

En segundo lugar, dice V. si nos hallamos conformes con la conducta de El Faro, o no; en este caso debemos afirmar a V. que estamos muy conformes con la marcha de dicho periódico, desde el momento que es lógica y razonable en los principios que defiende. Faltaríamos al deber de justicia si dijéramos lo contrario. Pues siempre seremos de la parte que con más razón y equidad manifestará la filosofía basada en la moral universal, en cuya fuente manan los sagrados deberes de todos y cada uno en particular. ¿No ha estudiado V. los conocimientos de la doctrina y filosofía de el espiritismo en las obras fundamentales de A. Kardec? Si ha estudiado V. en ellas, ¿por qué no encuentra lógicas y justas las publicaciones que están basadas en aquellos principios?

Si no las ha estudiado o V. no está conforme con ellas, ¿por qué trae V. nuevas teorías que no tienen solución y carecen de punto sólido para construir un nuevo cuerpo de doctrinas? ¿Con qué autoridad presenta V. los sistemas que propaga, enseñando novedades que no solo no tienen razón de ser, sino que son ridículas y absurdas y rebajan en extremo la revelación, por las ilusorias aberraciones conque V. reviste su infundado espiritismo? Han sido sancionados los principios por V. propagados, por personas sensatas en la doctrina espírita y en la ciencia de verdad que esa doctrina enseña.

Pues si esto no ha sucedido ni puede suceder, ¿con qué derecho se aferra V. en los fundamentos que sostiene? ¿Se ha creído ser V. otro de los reveladores venidos a este mundo? Entonces examínese V. y verá que le faltan muchas facultades y dotes de que V. carece; y comprenderá que solo es un mísero espíritu destinado a progresar para adquirir otras condiciones más elevadas y ciencia más profunda.

Por el fruto se conoce el árbol; pues por los frutos que V. da se conocerá la procedencia de su espíritu.

¿Qué está V. haciendo en el campo del espiritismo, lo sabe V.? No hace más que dividir y ridiculizar lo que es bueno y justo. El Espiritismo no tiene cismas ni sistemas particulares. Es universal en ciencia y verdad.

¿Ha comprendido V. si el espiritismo en ciencia no está conforme con la naturaleza y sus leyes; y si deja de marchar unísona con los descubrimientos de la astronomía, en física, en cosmología, en geología, en fisiología y sociología y en todo cuanto contiene la naturaleza universal, ha visto y observado V. que se separen ni un átomo de la regularidad, movimiento y dirección de estas leyes? En moral, ¿no ha visto V. si está basado en la economía, en las máximas reveladas por los grandes genios que han habitado este planeta, y sobre todo, en la doctrina exclusivamente pura del mismo Jesucristo? Pues si el espiritismo está basado en las leyes de Dios y en la doctrina más buena que es la de Cristo; y que V. no podrá negarla a menos de carecer de claro juicio; ¿qué novedades quiere V. introducir? ¿quiere V. enmendar la plana a las leyes establecidas por Dios y los moralistas como Cristo?

Pues déjese V. de tonterías con esa caterva de espíritus prófugos, de esos oficiales, regentadores y materiales que V. propaga; de esos cometas mayores y superiores y estudie bien la filosofía y el Evangelio con las obras de Flammarión y se le desvanecerán esas utopías que al paso que son un estorbo para la marcha del espiritismo, son una turbación para su espíritu, que está dominado solamente de espíritus atrasados y orgullosos que procuran obsesarle a V. para dividir lo que debe armonizarse.

Siga V. con verdadero conocimiento esta verdad, y los hombres que conocen la ciencia universal, no tendrán que despreciarle como por necesidad deben hacerlo con los sofismas por V. propagados. Del contrario la Federación se verá obligada a protestar contra V. como detractor de los más sagrados principios. Déjese V. de Pastor y de Cabaña, llame a su casa casa, como los demás vecinos y fuera tonterías de esta clase.

Con esta ocasión le saludan los individuos de la Junta Directiva de la Federación del Vallés.

Miguel Vives

Buenaventura Grangés

Pablo Martí

P.D.— Venga V. algún día aquí a Tarrasa, y moralmente discutiremos esas teorías que V. tiene metidas en su cabeza.

Y después de estas aclaraciones ¿Dónde está vuestro deísmo? ¿Dónde vuestro cristianismo, ni espiritismo en la práctica, señor Zapater?

Tuvieron o no razón mis contrincantes, tanto en las Escuelas Laicas que en <<La Luz>>, para decir que tu lenguaje era impropio de hombre honrado, no solo para usado en reuniones serias como aquellas, sino sumamente impropio para usado en un lavadero público?

Mediten los espiritistas de verdad y pronto habrán hallado al lobo que se cubre con piel de oveja, hace mucho tiempo.

Y vosotros, directores de la Federación espiritista, puesto que os halláis conformes con la conducta de El Faro, atreviéndoos a ser jueces sin oír las partes, ¿por qué y con qué autoridad sentenciáis? Me amenazáis con vuestras protestas, negadoras de la verdad de mis doctrinas y preguntáis con qué autoridad las propago. Podéis preguntar a los Evangelios de Juan, cap. 14, vs. 25 y 26; cap. 16, vs. 12 y 14; cap. 15, vs. 26 y 27, más las comunicaciones recopiladas por Enrique Stecki, habidas en Argel, Constantina, París, Havre y Burdeos desde 1861 a 1866, y hallaréis por contestación a vuestra pregunta, además de otras cosas, lo que vosotros los científicos ignoráis.

Y yo os pregunto a mi vez: ¿Qué espiritismo ha enseñado la astronomía? Esencialmente no nos ha enseñado nada. Que un día fue ayuda para el espiritismo, es claro, por la circunstancia de habernos evidenciado la realidad de la pluralidad de mundos; pero en todo ello ¿Qué hay en todo lo que nos enseña que no sea material? Nada, porque la esencia solo puede hallarse con la esencia misma; y con vuestros artefactos, es decir, por efecto de ellos no podíais ni podéis verla ni comprenderla, por el contrario, afirmáis como cosa cierta lo que veis no siéndolo, como os sucede en la actualidad con el sol que declaráis abiertamente ser materia candescente. Y yo os pregunto: ¿De dónde procede su luz, puesto que reconocéis que es propia y que otros muchos planetas o astros la reciben de él? ¿De dónde reciben las esencias vitales toda cosa vital de la naturaleza y a dónde deben volver, tarden más o menos tiempo? Raciocinad y comprenderéis que hasta el más sutil aroma tiende a elevarse y no a descender. Si destapáis un frasco que encierre esencias, pronto se elevarán más o menos sin que jamás tiendan a descender. ¿Habéis comprendido con vuestros artefactos la misión que tiene cada uno de los rayos solares? No, porque los artefactos son materiales y tanto los conductores solares como lo que conducen son esencia y solo puede verse con la vista esencial, y tengo la más firme convicción de que, por mucho que trabajéis con objetos materiales, no llegaréis a reunir un cuadro como el más ínfimo de los que alguno de los hermanos de la <<Reunión Familiar, Amor, Paz y Caridad Universales>> ha elaborado sin más instrumento que su vista natural (=8=).

LA CABAÑA, en sus revelaciones os ha invitado a estudios puramente esenciales, por ser obligación de todo buen espiritista, puesto que los espíritus, cuanto más elevados están más aborrecen la materia y están desprendidos de ella (como muy bien se explica en uno de los libros de Kardec). Mas vosotros, siendo sabios, no habéis querido humillaros hasta el punto de dar satisfacción a la invitación de un patán (como dice Zapater), sin considerar que nadie está excluido de la autoridad paternal de Dios y como tengo manifestado en mis revelaciones, Dios solo guarda secretos para todos sus hijos, tanto encarnados como desencarnados, por el atributo de justicia.

No vayáis a creer, por lo expuesto, que LA CABAÑA rechaza los sabios materiales de la unión con los espiritistas esenciales. No, ésta comprende que todos debemos marchar reunidos bajo el lema de <<Amor, Paz y Caridad>>, para llegar cuanto antes a la regeneración del género humano en el suelo terráqueo y acepta todo lo que considera útil para llegar a tal fin venga del ideal que viniere, como asimismo rechaza lo que considera perjudicial. No cuenta, pues, con más enemigos que los que llevan de origen el orgullo y egoísmo, a los cuales procura dominar y no ser dominado por ellos.

Me decís, hermanos míos, que estoy dominado por espíritus atrasados; ¿cómo o con qué lo habéis conocido? ¿Acaso con el microscopio? ¿Pues si así fuese, cómo me recomendáis los libros de A. Kardec? A esto debo contestaros: 1º que no los habéis leído, por cuanto en el libro de Médiums, pág. 109, pár. 21, recomienda un buen pensamiento hacia Dios para ahuyentar los malos espíritus y en la pág. 109, pár. 25 dice: Que cuando no lo sepamos conocer recurramos al Lapidario. ¿Quién será éste? Si los espíritus atrasados tuvieran las mismas facultades que los elevados, ¿dónde estaría la justicia Divina? ¿Para qué hacer el bien si ganamos igual? ¿Y el guía protector que todos tenemos, de qué nos serviría?
Hermanos míos, preciso es que saquemos la viga de nuestro ojo antes de decir al vecino que se saque la paja del suyo, y no meternos a peritos sin comprender la cosa de que vamos a tratar, por lo que os recomiendo los puntos que he señalado a Zapater y además el examen profundamente meditado de cuanto en la vuestra decís.

No vayáis a creer que tengo la presunción de considerarme enmendador de la plana establecida por Dios y el Cristo, no; yo solamente me creo sostenedor de la bella y pura doctrina que ellos fundaron, dando a las ciencias lo material y al espiritismo lo esencial. Si al manifestaros las leyes del primero y las doctrinas del segundo halláis mis conceptos distintos en la forma, que engalana los otros escritos y por cuyo motivo o circunstancia no es bastante o no llega vuestra razón a comprender (mis conceptos) como ha venido sucediendo hasta hoy, preguntadme el porqué y luego os contestaré.

Respecto a la caterva de espíritus... me extrañan tanto vuestras recomendaciones que solo por compasión os cito el <<Libro de los espíritus>> desde la página 35 hasta la 37, pues propinaros la lectura de más páginas para más aclaraciones, sería haceros más holgazanes y creeríais más de lleno en los puntos citados a Zapater. Y en cuanto a las anteriores, comparadlas con el atributo de justicia y <<Obras Póstumas>>.

Nada debo deciros de las obras de Flammarión, porque como a materiales las dejo para vosotros; además, LA CABAÑA no ha venido para ricos sabios, sino para pobres e ignorantes; por lo que debe ser tan vulgar como le sea posible para que oiga el que quiera y comprenda el que pueda.

Considerad, pues, los que os dais el dictado de espiritistas a donde vais a llevar el Espiritismo, fundándolo sobre los cimientos en que lo tenéis fundado. ¿Por qué veis caer la Religión llamada Cristiana y la tratáis de vuestra enemiga? Por haber unido la de los apóstoles y la egoísta y vanidosa de Moisés a la pura y sacra de Jesús; ésta, tan corta y florida, la mezclan con el cieno, espinas y abrojos de las otras, por lo cual ha llegado a lo que veis, al materialismo, al ateísmo. ¿Cuál es la causa de que esto suceda? El que los que debían ser pobres y humildes, se hicieron ricos y soberbios; los que debían ser obedientes y debían con su ejemplo, enseñar la obediencia con el símbolo del amor en la mano, empuñaron la espada homicida e hirieron hasta llegar al poder, sentados sobre el cual dominaron y cometieron todo género de atropellos. Y vosotros ¿A qué aspiráis con vuestras excitaciones de unión de fuerzas? ¿Creéis que por eso ganáis más méritos para la existencia de ultra-tumba? No, pues que todos tienen libre albedrío, y en cuanto a los materiales, tampoco, porque comprenden ya que vuestro reclamo marcha al mismo fin que marchan los que se dan el dictado de cristianos, pues creen imposible que los espiritistas esenciales puedan arrastrar tras sí a los que como ellos se titulan, siendo materiales.

LA CABAÑA comprende, pues, que el mejor modo de hacer prosélitos de la Verdad, estriba en la práctica del lema que todo espiritista debe llevar, esto es, proteger como quieres ser protegido y respetar como quieres ser respetado. Todos los que cumplen con dicho lema están con LA CABAÑA, ya sean ateos, religiosos o espiritistas, ya sean del color que fueren, pero no con ella estarán los que no lo cumplieran, por más que se titulen espiritistas y aunque pertenezcan a su propia familia material. Los respetará, sí, como ella quiere ser respetada y como uno de sus hermanos; pero nada más. Así, pues, bajo estas condiciones LA CABAÑA espera a su lado a todos los que quieran venir, tanto para enseñarnos mutuamente el lenguaje espiritual, con el auxilio del cual poder hablar con nuestros hermanos libres y nuestro Padre espiritual, como también para formar, si los medios alcanzan a ello, una sociedad de socorros mutuos, del modo que más conveniente se crea, prohibiendo, en absoluto, la propaganda externa, que hoy se estila, así como también prohibir, en absoluto, el tomar parte política y hablar de ella o de religiones dentro del local, puesto que al verdadero espiritista tales cosas le están prohibidas por su lema de Amor, Paz y Caridad Universales.

Así, pues, ya sabéis, querido Zapater y directores de la Federación espiritista del Vallés, cual es el Espiritismo de LA CABAÑA, de donde viene y a donde va, lo tiene manifestado con exceso en el periódico Amor, Paz y Caridad Universales, y en la primera y segunda Revelaciones.

Que es mi doctrina jesuítica, no lo dudéis, puesto que enseño las doctrinas de Jesús, las cuales y nada más os prometo enseñar tal como enseño en este escrito y practicarlas con la pureza que me sea posible, para lo cual vine al mundo. El que no la comprende, como muchos la comprenden ya, cúlpese a sí mismo, como dice Allan Kardec.

Sabed que Dios existe con los atributos que la pura filosofía le concede; que no es más perverso que los hombres; que lo hallaréis en lo que llamáis sol, en donde no cabe materia, puesto que todo es esencia pura, de donde procede la vida, la inteligencia y el instinto para todo lo vital de la naturaleza; que los demás soles que habéis hallado con vuestros artefactos son solo una semejanza suya; pero nunca una identidad en atributos.

Por fin, éstas son las fuentes en donde ha bebido agua el que calificáis, sin tener autoridad para ello, de loco. En las mismas fuentes, más tarde o más temprano tendréis que beber también. Para concluir, solo debo deciros que nada puedo manifestaros respecto de la naturaleza íntima de Dios, por cuanto no me ha sido dado penetrar en el que llamáis astro solar, centro de nuestro Universo.

Amor, paz y caridad os recomienda vuestro hermano

LA CABAÑA

Marzo 4 de 1886

Buzón para sugerencias y preguntas: Pulse aquí

Enlace a otros trabajos publicados por:
Pedro continuador de la obra de Jesús -El Jesuita Blanco
Defensor del cristianismo, deísmo y espiritismo filosófico


Subir al inicio de esta página:
La Cabaña al Director de El Faro Espiritista Sr. Aureliano Zapater y
Junta Directiva: Miguel Vives, Buenaventura Grangés y Pablo Martí

Notas a pie de página del opúsculo:
La Cabaña al Director de El Faro Espiritista Sr. Aureliano Zapater y Junta Directiva: Miguel Vives, Buenaventura Grangés y Pablo Martí

=1=
Estas afirmaciones se encuentran en los mismos libros de Allan Kardec.

=2=
A. Kardec. <<Libro de los espíritus>> página 3 — párrafos 11 y 6-18.

=3=
A. Kardec. <<Libro de los espíritus>> página 3 — párrafo 9.

=4=
A. Kardec. <<Libro de los espíritus>> página 7 — párrafo 20.

=5=
A. Kardec. <<Libro de los espíritus>> página 48 — párrafo 147.

=6=
A. Kardec. <<Libro de los espíritus>> página 41 — párrafo 131.

=7=
A. Kardec. <<Libro de los espíritus>> página 37 — párrafo 116.

=8=
Una colección de los mismos se hallan en el local de la misma reunión dispuestos a ser objeto de vuestro examen y estudio.

Enlace a otros trabajos publicados:

Pedro continuador de la obra de Jesús -El Jesuita Blanco
Defensor del cristianismo, deísmo y espiritismo filosófico